El fiscal penal juvenil de Neuquén, Germán Martín Aimar, participó de un plenario organizado por la Comisión 2 del Concejo Deliberante de Comodoro Rivadavia, donde se debatió la baja de la edad de punibilidad, proyecto que ya cuenta con media sanción en el Congreso. También participaron representantes de distintos organismos provinciales y locales vinculados a la protección de derechos de la niñez.
Este jueves por la mañana se desarrolló en el Concejo Deliberante de Comodoro Rivadavia una reunión plenaria de la Comisión 2, centrada en el debate sobre la baja de la edad de punibilidad, una iniciativa que avanza en el Congreso Nacional. El encuentro contó con la participación de concejales, representantes del Ministerio de Familia de la Provincia, el secretario de Desarrollo Humano y Familia Ángel Rivas, la Casa del Niño, la Oficina de Derechos y Garantías, la Defensa Pública, el Servicio de Protección de Derechos y la ONG Infancias Robadas, impulsora de esta mesa de trabajo.
El invitado central fue el fiscal penal juvenil de Neuquén, Dr. Germán Martín Aimar, autor del libro “Ni menores, ni jóvenes, ni conflictivos ni locos: infancia, adolescencia y cuestión penal”. Aimar, abogado, docente universitario y magíster en criminología, expuso su experiencia en la provincia de Neuquén, donde se trabaja con dispositivos específicos para el abordaje de delitos cometidos por adolescentes.
Durante su exposición, el fiscal subrayó la importancia de contar con una justicia penal adolescente y una policía especializada, algo que actualmente no existe en Chubut. “La peor respuesta es no hacer nada. Eso genera en los chicos una sensación de impunidad y en la sociedad, impotencia. Es necesario actuar, pero con un enfoque diferenciado y preventivo”, señaló Aimar.
Respecto del proyecto nacional para bajar la edad de punibilidad, el fiscal consideró que “Argentina está en condiciones de elaborar una propuesta mucho mejor”. Cuestionó el texto impulsado por el Poder Ejecutivo por considerarlo “técnicamente débil y anticuado”, y advirtió que reducir la edad a 14 años sin infraestructura adecuada “agravará los problemas, en lugar de resolverlos”.
Aimar también destacó la necesidad de acompañar a los jóvenes en conflicto con la ley, en lugar de enfocarse únicamente en el castigo. “Nuestro objetivo no es consolidar delincuentes adultos, sino dar oportunidades para que los chicos puedan salir de ese camino. El encierro a esa edad solo refuerza las identidades delictivas. Hay que resocializar en libertad y trabajar junto a las familias y las comunidades”, concluyó.










