El letrado, que representa a la querella, aseguró que existen “elementos de convicción contundentes” y sostuvo que el crimen se dio en un contexto de violencia extrema. También denunció posibles negligencias judiciales y anticipó nuevas medidas.
El abogado Roberto Castillo brindó declaraciones en las que expuso la postura de la querella en el caso por la muerte de Ángel, el niño de 4 años que conmociona a la opinión pública. El letrado fue categórico al afirmar que los acusados “deben estar detenidos y esperar el juicio privados de la libertad”, al tiempo que adelantó que solicitarán homicidio agravado con alevosía, una calificación que contempla la pena de prisión perpetua.
Prueba, contexto de violencia y responsabilidades
Castillo confirmó que tuvo acceso al informe forense y remarcó la existencia de múltiples pruebas que acreditan el crimen. Según detalló, el niño “estuvo sometido en un contexto de violencia” y señaló distintas responsabilidades penales.
En ese sentido, sostuvo que quien habría ejercido las agresiones directas sería la pareja de la madre, mientras que la progenitora sería coautora del delito bajo la figura de acción por omisión.
Críticas al accionar judicial
Uno de los ejes más fuertes de sus declaraciones fue el cuestionamiento al sistema judicial. Castillo denunció que hubo “negligencias por parte de auxiliares de la justicia e incluso del juez”, y dejó abierta la posibilidad de avanzar con presentaciones formales.
“Si el juez no fuera juez, sería un partícipe necesario de este delito”, afirmó, al considerar que decisiones previas habrían sido determinantes en el desenlace del caso.
También explicó que evalúan junto al padre de la víctima la posibilidad de impulsar un jury de enjuiciamiento y denuncias penales, aunque aclaró que esas definiciones se tomarán en función de lo que la familia decida.
El deterioro del niño y el aislamiento familiar
En relación al contexto previo al crimen, Castillo mencionó informes escolares que describen un cambio en el comportamiento del niño. Según indicó, Ángel pasó de ser un chico alegre y participativo a mostrarse triste y retraído en sus últimas semanas.
Para la querella, esto coincide con el momento en que se le otorgó el cuidado a su madre, situación que —según sostienen— derivó en su aislamiento del entorno afectivo previo.
Testigos, amenazas y nuevas líneas de investigación
El abogado también advirtió sobre amenazas a testigos en el barrio donde ocurrió el hecho, lo que podría complicar la incorporación de nuevas declaraciones.
“Hay movimientos extraños que buscan evitar que se conozca la verdad”, aseguró, y adelantó que estas situaciones ya están siendo puestas en conocimiento de la fiscalía.
“No es una guerra entre padres, es un homicidio”
Castillo rechazó la idea de que el caso se trate de un conflicto familiar y remarcó la gravedad penal del hecho:
“Acá no estamos ante una disputa entre madre y padre, estamos frente a un homicidio”, enfatizó.
Además, cuestionó la estrategia defensiva de la madre del niño y consideró que sus declaraciones públicas podrían perjudicarla en el proceso judicial.
Pedido de justicia y fuerte impacto social
Finalmente, el abogado expresó el impacto emocional que generó el caso y reafirmó el pedido de la querella:
“En casos como este, con pruebas contundentes, corresponde la pena máxima”, insistió.
El caso continúa en etapa de investigación, con la expectativa puesta en la consolidación de las pruebas y la definición de las imputaciones formales en las próximas instancias judiciales.










