El meteorólogo y docente de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco, Walter Maza, aseguró que existe consenso entre los modelos climáticos internacionales sobre la persistencia de un evento de El Niño fuerte a muy fuerte hasta 2027. Para Comodoro Rivadavia se esperan temperaturas levemente superiores a lo normal y mayores probabilidades de precipitaciones.
El meteorólogo Walter Maza explicó que los modelos climáticos internacionales muestran un consenso total respecto a la instalación de un fenómeno de El Niño de intensidad fuerte a muy fuerte, que comenzaría a consolidarse a partir de agosto y podría extenderse hasta el año 2027. El especialista indicó que este escenario surge del análisis de la temperatura de la superficie del mar y sus anomalías, uno de los principales indicadores utilizados para elaborar pronósticos climáticos de largo plazo.
Maza recordó que El Niño genera impactos diferentes según cada región. En Argentina, históricamente se asocia con un aumento de las precipitaciones en la región pampeana y la Mesopotamia, mientras que otras zonas pueden experimentar efectos distintos. En este contexto, señaló que las previsiones para la Patagonia también muestran cambios respecto de las condiciones habituales.
Según el informe elaborado para Comodoro Rivadavia, existe un consenso del 100% entre los diez modelos climáticos analizados en que el viento se mantendría dentro de valores normales o levemente inferiores a los habituales entre junio y octubre de 2026. En cuanto a las temperaturas medias, las señales predominantes indican registros levemente superiores a los valores normales para la época.
Respecto de las precipitaciones, el especialista destacó que solo uno de los diez modelos prevé lluvias por debajo de lo normal durante el trimestre junio-agosto. El resto coincide en que las precipitaciones podrían ubicarse en niveles normales o incluso levemente superiores a los promedios históricos, una situación compatible con la presencia de un evento Niño de gran intensidad.
No obstante, Maza aclaró que se trata de un pronóstico climático de carácter cualitativo y no de un pronóstico meteorológico diario. Por ello, remarcó que durante el período analizado no se descartan episodios de fuertes vientos, lluvias intensas, nevadas o ingresos de aire frío. “Las tendencias son favorables a temperaturas algo más elevadas y precipitaciones normales o superiores a lo habitual, pero siempre pueden registrarse eventos extremos puntuales”, concluyó.











