Este 25 de enero se cumple un nuevo aniversario del asesinato de José Luis Cabezas, el reportero gráfico brutalmente ejecutado en 1997 en Pinamar, en un hecho que marcó para siempre a la prensa argentina y se convirtió en un símbolo de la lucha por la libertad de expresión.
Cabezas trabajaba para la revista Noticias y fue secuestrado, esposado, golpeado y asesinado de dos disparos, en un crimen que expuso las conexiones entre el poder político, económico y el delito organizado. Su muerte generó una conmoción nacional y una histórica movilización social bajo la consigna: “No se olviden de Cabezas”.
A casi tres décadas, el caso sigue siendo una herida abierta para el periodismo argentino. Si bien hubo condenas, la sensación de impunidad persiste y el reclamo por justicia plena continúa vigente.
Recordar a José Luis Cabezas es reafirmar el compromiso con un periodismo libre, sin presiones ni amenazas, y con el derecho de la sociedad a estar informada.
Porque sin memoria no hay justicia. Y sin justicia, no hay democracia.










