La Unión Vecinal del barrio Sismográfica informó que, tras el desmoronamiento registrado en el Cerro Hermite, se activó un trabajo articulado con el Municipio para evaluar el riesgo geológico, asistir a las familias afectadas y monitorear de forma permanente la evolución del terreno.
La Comisión Directiva de la Unión Vecinal del barrio Sismográfica comunicó que se encuentra trabajando de manera coordinada con el Municipio de Comodoro Rivadavia ante el desmoronamiento detectado en el Cerro Hermite, una situación de riesgo geológico que afecta a distintos sectores del barrio y mantiene en alerta a los vecinos.
Según se informó, a partir de este miércoles el Municipio iniciará tareas en el territorio, priorizando a las familias que presentan mayor nivel de afectación. La Unión Vecinal será la encargada de canalizar los casos y acompañar a los vecinos para facilitar la llegada del personal municipal y garantizar un abordaje ordenado de la situación.
Los trabajos estarán a cargo de profesionales especializados, entre ellos geólogos, arquitectos y personal técnico capacitado, quienes realizarán evaluaciones en cada vivienda, analizando tanto la estructura edilicia como el estado del terreno. A partir de estos relevamientos, se emitirá un veredicto técnico que determinará si alguna familia debe autoevacuarse por razones de seguridad.
Desde la Unión Vecinal se aclaró que la municipalidad no dispone de espacios de alojamiento para las familias que deban autoevacuarse, por lo que esa medida deberá concretarse por medios propios. En los casos en que un vecino decida permanecer en su vivienda pese a la recomendación técnica, el Municipio labrará un acta formal dejando constancia de que la responsabilidad ante eventuales situaciones futuras será asumida por el ocupante del inmueble. Las evaluaciones alcanzarán a todo el barrio, incluyendo extensión alta, extensión baja y casco céntrico.
De acuerdo a los informes técnicos, el cerro registró un desplazamiento aproximado de 1.500 metros y desde el viernes se encuentra en un proceso de reacomodamiento, lo que explica la aparición progresiva de nuevas grietas y movimientos. Si bien los especialistas indicaron que la intensidad podría disminuir, no existen certezas absolutas, por lo que el monitoreo continúa de forma permanente mediante cinco testigos instalados por los geólogos. En paralelo, se realizan tareas de mantenimiento y acondicionamiento de calles para garantizar la circulación y la respuesta ante posibles emergencias, mientras la Unión Vecinal llamó a la calma, la responsabilidad y la unidad de los vecinos frente a una situación que requiere información responsable y trabajo conjunto.










