Durante un control de rutina, el personal municipal de Habilitaciones Comerciales y Bromatología, detectó presencia de heces de roedores y productos cárnicos sin el etiquetado reglamentario, lo que representa un riesgo para la salud pública. Además, el cronograma de inspección incluyó agencias de autos y un taller mecánico, a quienes se les verificó la validez de sus habilitaciones.
En continuidad con los operativos de control e inspecciones comerciales, que lleva adelante la secretaría de Control Urbano y Operativo del Municipio, a cargo de Miguel Gómez, este miércoles por la mañana, se concretaron nuevas intervenciones que concluyeron con la clausura de un supermercado mayorista, ubicado en Avenida Yrigoyen y Juan B. Justo, lugar en el que los inspectores de las direcciones generales de Habilitaciones Comerciales y Bromatología y Laboratorio, detectaron distintas irregularidades en cuando a la higiene y la seguridad alimentaria que debe garantizar el comercio.
En este sentido, Gómez brindó detalles del cierre del local mayorista al mencionar que “el personal se constituyó hoy temprano y detectó anomalías en cuanto a la limpieza y la higiene en el lugar”. Además, los inspectores “encontraron excremento de roedores y otras anomalías en cuanto a la carne, que está ubicada en las cámaras frigoríficas, por cuanto no está debidamente rotulado con la fecha de vencimiento y no está envasada al vacío”.
Taller mecánico y agencias de autos




La cartera de Control Urbano y Operativo, además, llevó adelante operativos conjuntos con la Policía del Chubut, en dos agencias de autos, ubicadas en el final de Avenida Polonia. Allí se verificaron los vehículos y se realizaron las multas correspondientes por invadir la vía pública.
En cuanto a los resultados de las acciones en el desarmadero, Gómez indicó que “detectamos un comercio que no está habilitado para el rubro de taller, motivo por cual se notificó para su pronta regularización”.










