La intervención prevé el movimiento de aproximadamente 100 mil metros cúbicos de suelo mediante terrazas escalonadas, con un plazo estimado superior a los 60 días de trabajo. Además, contempla obras complementarias como drenajes, sellado de grietas y monitoreo permanente para mejorar las condiciones de seguridad en el sector.
El Municipio de Comodoro Rivadavia presentó a los vecinos del barrio Médanos el plan de estabilización del cerro Hermitte, una intervención clave orientada a mitigar los riesgos detectados y avanzar hacia una solución estructural para la zona.
El encuentro fue encabezado por el secretario de Infraestructura, Obras y Servicios Públicos, Fernando Ostoich, quien estuvo acompañado por la subsecretaria de Infraestructura, Clarisa Méndez; el subsecretario de Vialidad Urbana, Walter Navarro; y el gerente técnico de IATASA, Raúl Pérez Sucunza.
Durante la reunión se dieron a conocer los resultados de los estudios técnicos y el esquema de trabajo recomendado por los especialistas, que contempla una acción directa sobre la ladera del cerro para mejorar su estabilidad.
“El escenario es complejo, pero hoy tenemos un plan concreto, con obras factibles de realizar y con resultados medibles sobre el nivel de seguridad del sector”, explicó Ostoich tras el encuentro, al tiempo que destacó que “esto nos permite proyectar una solución en el corto plazo”.
En ese sentido, detalló que la intervención central consistirá en el movimiento de aproximadamente 100 mil metros cúbicos de suelo, mediante un sistema de terrazas escalonadas de cinco metros de altura, cubriendo un desnivel de 40 metros.
“Básicamente hay que movilizar tierra y escalonar el cerro en los sectores que hoy están comprometidos. Ese material no se va a retirar, sino que se va a depositar en el sector de Santa Lucía, donde se produjo el deslizamiento, para generar un efecto de confinamiento que mejore la estabilidad general”, indicó.
Además, subrayó que esta metodología permitirá optimizar tiempos y recursos: “no tener que trasladar el suelo en camiones fuera del sector, reduce significativamente los costos y hace más viable la obra desde el punto de vista operativo”.
El plazo estimado para esta primera etapa será superior a los 60 días, a lo que se sumará un período previo de organización y logística. “Es una solución inicial que permitirá estabilizar el área, pero que luego deberá complementarse con otras intervenciones para alcanzar una respuesta definitiva”, aclaró el funcionario.
Entre las acciones complementarias se incluyen el drenaje del agua superficial mediante nuevos canales en la zona del club Santa Lucía, el sellado de grietas y una posible intervención en la cima del cerro, que podría implicar una reducción de su altura en aproximadamente diez metros, medida que aún se encuentra en evaluación técnica.
En paralelo, Ostoich remarcó que todo el proceso contará con monitoreo permanente y estará sujeto a evaluaciones constantes por parte de los equipos técnicos. “Hoy ya sabemos cuánto mejora el factor de seguridad con estas obras, y eso nos da un marco de certeza que antes no teníamos”, sostuvo.

Por su parte, la representante de los vecinos de Médanos, Verónica Costa, valoró la instancia de diálogo y la claridad de la información, al señalar que “si se cumplen los tiempos vamos a tener una solución en un mediano plazo aceptable. Existe un plan, entonces tenemos mayor certeza de que hay un norte a seguir a paso firme”.
La vecina también destacó la exposición técnica de IATASA, al afirmar que “la claridad, la experiencia y la trayectoria de la firma son indiscutibles. Quienes asistimos somos técnicos, por lo cual la explicación fue totalmente comprensible”.
Finalmente, se indicó que los trabajos se llevarán adelante inicialmente con recursos municipales, aunque no se descarta gestionar acompañamiento de otros organismos. Además, se implementarán medidas adicionales como la instalación de válvulas de corte automático en la red de gas y protocolos de mitigación ante eventuales deslizamientos.
De esta manera, el Municipio avanza con un plan integral que combina intervención técnica, monitoreo permanente y articulación con los vecinos, con el objetivo de dar respuesta a una de las problemáticas más complejas que atraviesa el sector.










