Tras el hallazgo del cuerpo de Diego Seron al mediodía del lunes, su hermano Alberto expresó el profundo dolor de la familia, reclamó justicia y cuestionó duramente el operativo de búsqueda. Además, confirmó que el martes se realizó una marcha con gran concurrencia de vecinos para exigir respuestas.
“Es un momento horrible, muy feo, no se lo deseo a nadie. Estamos transitando todo esto unidos como familia y vamos a hacer justicia por mi hermano, que se lo merece. Él no merecía este final”, sostuvo Alberto Seron.
Cómo se enteró la familia
Alberto relató que se encontraba trabajando cuando recibió el llamado de su madre.
“Escuché gritos antes de que pudiera hablar conmigo. Después se metió mi tía y me dijo: encontraron a tu hermano’. Cuando escuché los llantos fue lo peor, ahí se me vino todo abajo”, contó.
Luego fue hasta el lugar donde estaba la policía y el cuerpo de Diego. Allí le informaron que había sido localizado con un dron.
Dudas sobre la búsqueda
Uno de los puntos más fuertes del testimonio fue el cuestionamiento al procedimiento de rastrillaje.
“Mi duda es por qué tuvieron que esperar 11 días para volar un dron en una zona por donde sabían que mi hermano andaba. Su última conexión del celular daba por el barrio Pietrobelli. Todo es muy raro”, expresó.
También remarcó que se trata de un sector con mucho movimiento, cercano al camino al Centenario y no tan lejos del centro de la ciudad.
“Es una zona donde hay tránsito y gente habitualmente. No entiendo cómo recién ahora llegaron ahí”, agregó.
Sin hipótesis oficial y a la espera de la autopsia
Alberto afirmó que hasta el momento no recibieron información clara por parte de la policía.
“No me han dicho nada todavía. Ni cómo murió mi hermano ni por qué estaba ahí. Estamos esperando los resultados de la autopsia”, indicó.
Frente a versiones que podrían apuntar a un suicidio, fue tajante:
“Eso lo descarto totalmente. Mi hermano ni loco se mataría, y mucho menos andaría caminando por donde lo encontraron”.
“No voy a descansar hasta que haya justicia”
Conmovido, Alberto describió a Diego como una persona tranquila y sin conflictos.
“Era una persona que no tenía problemas con nadie, trabajaba, sus únicos amigos éramos nosotros, sus hermanos. Que haya terminado así nos duele el corazón”.
También habló desde su rol de padre:
“Yo soy papá de una nena de 11 años. Tengo un motivo para seguir y el otro motivo es mi hermano. No voy a descansar hasta que salga justicia y que paguen los que tengan que pagar”.
En ese marco, apuntó contra la inseguridad en la ciudad:
“Hoy en día hay tanta inseguridad que no reconoce género ni edad. Podés salir a buscar trabajo y aparecer muerto, salir a correr y aparecer muerta”.
Marcha y reclamo conjunto
El martes por la noche se realizó una marcha con gran concurrencia de gente en reclamo de justicia por Diego. Además, señaló que la familia está trabajando de manera conjunta con Aldana —hija de jubilados— y con Jessica, hermana de Valeria, la joven asesinada al pie del cerro Tres Cruces.
“Estamos todos unidos. Vamos a seguir marchando y reclamando para que se sepa la verdad”, afirmó.
“Esperamos los resultados oficiales y ver realmente qué fue lo que le pasó a mi hermano. Para eso está la justicia”, concluyó.










