El director de INTA Chubut, Alejandro Bossi, advirtió sobre el impacto de la nueva conducción unipersonal del organismo tras el decreto presidencial. Riesgo de cierre de agencias, pérdida de empleos y debilitamiento del vínculo con productores.
Conferencia urgente en INTA: alerta por el cambio en su conducción y posible desmantelamiento territorial
Este lunes por la mañana, en una rueda de prensa convocada por INTA en Chubut, se abordaron los profundos cambios institucionales que implica el decreto presidencial que otorga facultades extraordinarias a su presidente. Alejandro Bossi, director de la Experimental en la provincia, expuso con preocupación cómo esta nueva estructura de conducción puede modificar de forma radical el funcionamiento del organismo, con serias consecuencias para el desarrollo productivo regional.
Un cambio de paradigma: decisiones sin participación
Hasta hoy, el INTA se regía por un sistema de gestión participativa con consejos directivos nacionales y regionales, integrados por representantes de organismos públicos, privados, universidades, productores y la comunidad científica. A partir del nuevo decreto, todas las funciones de gestión administrativa, planificación, recursos humanos y orientación estratégica quedarán centralizadas en una sola figura: el presidente del INTA.
“Esto rompe con una tradición institucional de 69 años. Pasamos por gobiernos democráticos y dictaduras, y nunca se alteró este esquema de trabajo conjunto. Hoy todo eso se desarma de un plumazo”, advirtió Bossi.
Riesgo concreto de recortes y cierre de agencias
En Chubut, el INTA cuenta con 10 agencias de extensión rural y dos campos experimentales en Trevelin y Río Mayo. “Con esta nueva estructura, todo queda supeditado a lo que decida el poder ejecutivo de turno. Tememos una reducción drástica de personal, el cierre de agencias y el abandono de líneas históricas de investigación”, señaló el director.
En números, la situación también es alarmante: se plantea una reducción de unos 1500 trabajadores a nivel nacional, sobre una planta total de 4500. En la región patagónica sur, que incluye Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego, trabajan apenas 300 agentes para cubrir un vasto territorio. “Hablamos de personal que accedió por concurso público, con veeduría gremial y transparencia”, destacó Bossi.
El Estado como actor en el territorio
Bossi remarcó que la preocupación no se limita al futuro laboral del personal del INTA, sino al impacto que esto tendrá en el entramado productivo y social de la provincia. “El INTA está al servicio de quienes producen alimentos, cuidan el ambiente y promueven tecnologías. Sin un Estado presente, estas funciones quedan vaciadas”, expresó.
Además, mencionó que esta situación se replica en otros organismos nacionales como SENASA, INTI y Vialidad Nacional, que también enfrentan restricciones operativas. “La mirada centralista y pampiana del país no contempla las necesidades ni la geografía de regiones como la nuestra”, advirtió.
Una etapa de incertidumbre
“Hoy no sabemos qué pasará con los puestos de trabajo ni con el funcionamiento institucional. El decreto vence esta medianoche, pero sus efectos recién comienzan a sentirse”, concluyó Bossi, dejando abierta una puerta para futuras definiciones y expresando su disposición a seguir dialogando con los medios y la comunidad.
Desde el equipo de Informa2CR, seguiremos de cerca este tema, clave para entender el presente y futuro de la producción agropecuaria y científica en la provincia.










