El sector gastronómico de Comodoro Rivadavia atraviesa un momento crítico, marcado por la caída del consumo, la baja en la actividad petrolera y el cierre progresivo de comercios. Así lo expresó Juan Manuel Fernández, referente de FEGHRA, en diálogo con un móvil radial.
Según explicó, la situación comenzó a evidenciarse con fuerza durante 2025: “Las ventas están estancadas desde el año pasado. En noviembre tuvimos una baja muy importante que impactó de lleno en los negocios, y muchos no lograron recuperarse”, señaló.
El inicio de 2026 no trajo mejoras. Por el contrario, el escenario se mantiene adverso, con una fuerte retracción en el consumo, especialmente en las salidas nocturnas. “Lo que más cayó son las cenas. Hoy recorrés la ciudad y ves locales con una o dos mesas ocupadas”, describió.
Uno de los factores clave es la crisis en la industria petrolera, motor económico de la región. “Hoy está al 30% y eso se traslada directamente a la economía de la ciudad”, explicó Fernández. Este contexto impacta de manera directa en el bolsillo de los consumidores, que priorizan gastos fijos y reducen salidas.
Desde el sector, se impulsan estrategias para revertir la tendencia. En conjunto con Comodoro Turismo, se lanzaron promociones, eventos temáticos y propuestas como “dos por uno” o noches gastronómicas especiales. También se busca ordenar una agenda semanal de ofertas para incentivar el consumo.
Sin embargo, Fernández fue contundente: “No vemos una reactivación en este momento. Lo que sí vemos es que los negocios que quedaron resentidos están empezando a cerrar”.
La preocupación crece no solo por la pérdida de locales, sino también por el impacto social. “Detrás de cada emprendimiento hay familias que viven de esto. La gastronomía genera empleo genuino y es fundamental sostenerla”, advirtió.
Además, planteó la necesidad de medidas que alivien el gasto de los consumidores, como la suspensión del estacionamiento medido (SEM), para incentivar la circulación en el centro.
“El consumo hoy se concentra en una sola semana del mes. Antes la gente salía varias veces; ahora lo hace una sola vez”, explicó. Una dinámica que refleja la pérdida de poder adquisitivo y que golpea con fuerza a un sector históricamente activo en la ciudad.
Finalmente, Fernández destacó que Comodoro Rivadavia supo mantenerse durante años al margen de las crisis nacionales gracias al petróleo, pero que hoy esa “burbuja” dejó de existir. “Tenemos que cuidar esta actividad porque es clave para el empleo y el desarrollo local”, concluyó.










